Con cuatro años ya de andadura informática, 1986 fue un año especial. La mayoría de mis amigos conocían los microordenadores, por lo menos de vista. No recuerdo exactamente dónde surgió la idea ni a quién se le ocurrió. Quizás, si leen esto, puedan aclarárnoslo. El caso es que un día que me encontraba con dos de mis amigos (ex-compañeros del «cole» desde la E.G.B.): J.M.S.C. y F.M.R., me propusieron montar una tienda de informática.
La vista, el oído y el tacto
Durante los años 80 aparecieron muchos ordenadores personales, similares en prestaciones pero totalmente incompatibles entre sí. La competencia entre marcas era dura. Yo seguía la evolución de cada uno de ellos por las revistas que compraba, la mayoría extranjeras (británicas concretamente y alguna francesa. No sé francés pero leer el lenguaje técnico no es difícil y el código es código).
Fucking rubbish
Soy católico-apostólico-romano: por desgracia.
Es bastante probable que después de publicar esta entrada vaya de cabeza al infierno (que creo que ahora vuelve a existir), pero me arriesgaré.

