Baltasar Molina Garrido

Cómplices

—¡Papá, lo he conseguido! —dije mientras cerraba la puerta con dificultad.
—Estoy en el estudio. Ven.
Fui a su encuentro. Desde la entrada de la habitación, asomándome por el lateral de la columna de paquetes que llevaba entre mis brazos, le sonreí con complicidad.
—¿Lo montamos? —le pregunté ilusionado.
—¡Claro! —Mi padre cerró el libro que estaba leyendo y se levantó para ayudarme a dejar los bultos en el piso—. ¡Madre mía! ¿Has comprado toda la tienda?
—¡Ja, ja, ja! Ganas no me faltaron, pero dinero sí.

Parecíamos niños, sentados en el suelo, abriendo los embalajes y sacando su contenido, con la mirada de quien desenvuelve un regalo inesperado.
—¡No encuentro los esquemas! —Mis manos revolvían el interior de las cajas.
—Tranquilo. Ya saldrán… ¡Cuidado con las válvulas!

Estuvimos veinte minutos ordenando los componentes del superheterodino que íbamos a montar. El silencio del momento se desvaneció cuando sonó el teléfono…
—¿Si? —preguntó mi padre.
—…
—Soy yo. Dígame, mi capitán.
—…
—Sí, mañana es mi día libre.
—… —Yo no podía oír lo que se decía al otro lado de la línea, pero la luz que desprendía su cara se apagó.
—De acuerdo. Allí estaré. A sus órdenes mi capitán. —Colgó molesto el auricular y me miró.
—¿Qué ocurre? —Le dije preocupado.
—Malas noticias. Un compañero se ha puesto enfermo y tengo que sustituirle mañana en un vuelo a Canarias.
—Bueno. No pasa nada. Podré esperar. Mientras estés fuera, puedo ir preparando las cosas para el montaje. —Lo dije sin mucha convicción. Tenía tantas ganas de construir con él ese receptor…

Esa noche estuve un buen rato estudiando los esquemas del aparato. Quería tener los deberes hechos para cuando volviera. Al día siguiente se despidió de nosotros. En medio del abrazo me dijo al oído: «No se te ocurra empezar sin mí». No respondí, no era necesario. Cogió su maleta y se fue.

Me contagió su pasión por la electrónica. Pasábamos horas hojeando las revistas y libros que él compraba. Me explicaba, con infinita paciencia y ternura, la ciencia que escondía cada elemento de un circuito, las técnicas de soldadura, el uso de las herramientas…, ¡todo! Me descubrió un mundo mágico en el que aún vivo.

 

No conocí a mi padre. Nunca volvió de ese viaje que no era suyo. Yo tenía dos meses. En tan poco tiempo, me enseñó, también, a soñar.

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13 comentarios en “Cómplices”

  1. Navegando con Google Chrome Google Chrome 28.0.1500.71 en Windows Windows 7

    Repasando correos antiguos he encontrado este relato por casualidad, como podrás imaginar me has hecho llorar, no sabía yo de esta faceta tuya de escritor. Muchos besos…..

    1. Navegando con Mozilla Firefox Mozilla Firefox 22.0 en Ubuntu Linux Ubuntu Linux

      Me alegra mucho que lo hayas leído y que te haya gustado.
      Tenía ganas de escribir algo así.

      Un beso gordo.

  2. Navegando con Internet Explorer Internet Explorer 10.0 en Windows Windows 7

    Me he emocionado mucho al leerlo. Gracias por enviármelo. Un beso muy fuerte.

  3. Navegando con Internet Explorer Internet Explorer 8.0 en Windows Windows XP

    Miguel… he encontrado este extraordinario relato. Te felicito, pero debo de decirte que aunque para ti sea un sueño debes de compartirlo con quien te queremos y como tu muy bien sabes tu padre… para mi ERA UN HERMANO MUY QUERIDO, y aunque pasen los años siempre lo tengo presente. Un beso

  4. Navegando con Mozilla Firefox Mozilla Firefox 22.0 en Windows Windows Vista

    -Lo llevamos todo?
    -Creo que sí. y siempre podemos comprar por ahí lo que nos falte.
    -Bueno…por esos parajes no tendremos muchas opciones.
    -Las ganas las llevamos.
    -Sí. Esas van completas.
    -Pues vamos!

    Tras muchos meses de recorrer el suroeste africano, dimos con una aldea en la que nos hablaron de un hombre blanco sin memoria. Nos costó mucho seguirle la pista, pero dio resultado. Era él!

    (esta aventura, más o menos extensa, más o menos detallada, fue un sueño infantil durante mucho tiempo)

  5. Navegando con Google Chrome Google Chrome 28.0.1500.72 en Windows Windows 7

    Voy de sorpresa en sorpresa,sería una historia bonita y más si se hiciera realidad…

  6. Navegando con Mozilla Firefox Mozilla Firefox 22.0 en Windows Windows Vista

    Donde pone “suroeste africano” quería poner “noroeste africano”.
    Cosas del subconsciente…África es “el sur” :P

  7. Navegando con Mozilla Firefox Mozilla Firefox 22.0 en Windows Windows 7

    Felicidades Miguel!

    Es una bonita historia y como a todos me ha emocionado.

    Un beso grande

  8. Navegando con Mozilla Firefox Mozilla Firefox 12.0 en Windows Windows XP

    Hola, es lo mejor que he leido hasta ahora (y eso que leo mucho).
    No sabia lo buen escritor que eres.
    Un abrazo y de paso un besazo.

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