Archivo de Diciembre, 2008

La carrera de Licenciado en Informática era de cinco años en el plan de estudios que yo cursé. Aún no existían los créditos y la carrera se hacía en dos ciclos: el primero, de tres años, era común para diplomados y licenciados. Al acabar el tercer curso existía la opción de hacer el proyecto fin de carrera (PFC) y salir como Diplomado en Informática o bien continuar en el segundo ciclo, de dos años, y, tras realizar el PFC, acabar como Licenciado en Informática.

Se podía elegir entre dos especialidades: Gestión o Sistemas Físicos. Yo elegí la segunda. Mi experiencia en la informática de gestión me ayudó a decidirme y las asignaturas que se cursaban en Sistemas Físicos me atraían mucho más que las de Gestión. La especialidad se elegía en 2º curso.

El primer año ya os he contado que fue un poco caótico debido a la falta de tiempo y de hábito de estudio. Continúa leyendo ‘2³ años’ »

Me gustaría tener a quien votar. Eso significaría que por fin hay alguien que merece mi confianza y mi apoyo. Pero, lamentablemente, esto no es así. La culpa la tengo yo por no crear mi propio partido político y presentarme a las elecciones; la tengo yo por no tratar de informarme de los programas de los pequeños partidos que pasan desapercibidos; y la tienen éstos por no saber darse a conocer y ser, en consecuencia, tenidos en cuenta. Con “no saber“, siendo consciente de que la falta de medios económicos es una de las causas, me refiero a que se habrán de espabilar si no quieren perpetuarse en el anonimato.

Hoy en día es evidente que desbancar a los dos grandes raya lo utópico y, si se produce, será a largo plazo. Si a esto le sumamos que nuestro sistema electoral reparte los escaños de una forma un tanto absurda que provoca que los pequeños aún se vean más pequeños todavía,  ese largo plazo se puede convertir en larguísimo ya que su oposición a los grandes es casi simbólica y con poca o nula repercusión social. Continúa leyendo ‘No, no voto’ »

La llegada de los PCs supuso un empujón importante para PC-Mática, nos hizo entrar de lleno en el mundo empresarial. Hasta entonces, nuestros clientes eran los “jugones”, los que veían la microinformática como una consola de juegos que, además, permitía hacer otras cosas.

Un PC era algo más. Los programas de gestión empezaron a proliferar: facturación, gestión de almacén, contabilidad, estadística, nóminas.

Todo el mundo conocía las hojas de cáculo Supercalc,  Lotus 1-2-3; los procesadores de texto Wordstar, Wordperfect; en bases de datos no había duda: DBASE, el DBASE III+ se sigue usando en muchos sitios; en mi trabajo sin ir más lejos !! (lo usa un compañero que se resiste al avance y que defiende lo de “si funciona, no lo toques”).

El software era caro pero a las empresas les compensaba la inversión, algunas se ahorraban el pagar a una asesoría, con sus propios medios gestionaban la empresa de manera eficiente y los datos estaban allí, actualizados al momento. Continúa leyendo ‘Ser, o no ser’ »