Azpiri

PC-Mática, S.L.

Sí, PC-Mática, S.L. fue el nombre elegido. Me he quedado a cuadros al ver que estamos fichados todavía en la web axesor.es, aunque el “Objeto social” no esté muy correcto. También he visto que con ese nombre (PCMática) existen varias webs. ¡Qué poco originales! :P

Capital social: 500.000 ptas. Lo mínimo que se exigía a una S.L. para existir.

Tanto J. como yo seguíamos teniendo nuestros trabajos y ninguno de los dos estaba dispuesto a dejarlo para atender la tienda así es que tuvimos que contratar a alguien para que estuviera en ella en el horario de apertura. Cogimos a una chica. Era la hija de un compañero de trabajo mío. No tenía experiencia por lo que tuvimos que darle un cursillo de “esto es lo que vendemos aquí” en muy poco tiempo. La chica (no recuerdo su nombre) le ponía ganas y los juegos y los accesorios se vendían sin mucha dificultad. Otra cosa era vender un ordenador. Para eso esperaba a que llegáramos alguno de nosotros a no ser que el cliente tuviera muy claro lo que quería.

Amstrad PCW 8256Pronto apareció en España el Amstrad PCW-8256. Estaba destinado a ser un procesador de textos. Llevaba un monitor de fósforo verde con una o dos unidades de disco de 3″, un teclado convencional y una impresora matricial inseparable del lote. Compramos dos. Uno que nos pusimos en el despacho para llevar la gestión  y otro que teníamos expuesto en la tienda. Se vendió poco aunque se intentó potenciar sus ventas adaptando los juegos del Spectrum y los Amstrad CPC.

Llevábamos la contabilidad con ese aparato. Recuerdo las noches que nos reuníamos en la tienda para cuadrar las cuentas e imprimir los balances. Dejábamos la impresora haciendo su trabajo, podías seguir el movimiento del cabezal de un lado al otro del papel contínuo y fumarte un cigarro mientras. Treeeeeeppp-tep-tep-tep-tep-tep… Era desesperante. Nos íbamos al bar más cercano a tomarnos un café y a rezar para que a la vuelta el papel no se hubiera enganchado. La verdad es que añoro esas noches en vela, buscando nuevos recursos, nuevas ideas, nuevas metas. Nos reíamos bastante. Casi siempre se unía alguien a la fiesta y aunque no nos cundiera demasiado el trabajo, había valido la pena.

VolcadoMientras tanto, yo seguía en casa con mi Amstrad CPC 6128 aprendiendo cosas nuevas. Empecé a interesarme por la ingeniería inversa. Un nuevo reto. Los programas empezaban a estar protegidos contra copia; sobre todo los juegos. ¿Por qué no podía hacerme una copia de seguridad del juego?. Las protecciones, al principio, eran muy débiles. Algunas consistían simplemente en que al cargar el juego en la memoria del ordenador éste se ponía en marcha automáticamente y la única manera de pararlo era hacer un reset. Pero nada evitaba que copiaras el disco completo o la cinta de casete. Con el tiempo perfeccionaron las protecciones. Añadían información en zonas del disco inaccesibles por los programas de copia que existían en ese momento.DiscologyPero una empresa francesa creó “Discology”, un programa que leía hasta el último rincón del disco que el hardware permitía. Tenías la posibilidad de editar los sectores del disco, cortar, pegar y hacer macramé con los bytes. Una maravilla.

Conocimos a un tipo que estudiaba en la Universidad Politécnica de Valencia y había escrito un programilla que él llamaba “copitot” (copia-todo). Lo que hacía el programa era quedarse residente en memoria y esperar a la pulsación de una combinación específica de teclas. Cuando acababas de cargar el programa pulsabas las teclas correspondientes y se producía un volcado de toda la memoria a disco. Era un método un tanto basto pero efectivo. Con otro programa cargabas el volcado y ya tenías el juego funcionando.

Pero ¿para qué gastar espacio en disco innecesariamente? Conociendo el firmware del Amstrad CPC era fácil hacer un cargador a la medida. Ejecutabas un programa en BASIC que a su vez llamaba a una subrutina en código máquina que se cargaba en la memoria usada por la pantalla y ella se encargaba de cargar el juego en las direcciones de memoria apropiadas  y de llamar al programa principal del mismo. La memoria de pantalla estaba ocupada por la carátula del juego mientras éste se cargaba. Al usar esa memoria para el código máquina aparecían en la esquina superior izquierda unos píxeles de colores aleatorios que no eran más que los bytes del código interpretados por las rutinas de visualización. Con este método no se resistía ningún programa. Por lo menos de los que yo tenía.

Abu-simbelHabía uno en especial: Abu Simbel Profanation. Este juego de Dinamic Software (empresa española) ha sido calificado como uno de los más difíciles de acabar. Una de esas noches que me pasaba investigando el contenido de los disquetes, analicé este juego. Leyendo sector tras sector encontré una frasé significativa que no se me olvidará: “¿qué estás buscando?” Me entro la risa y me fuí a dormir.

PC-Mática, S.L. seguía su camino, lento. En un pueblo era más difícil que una tienda de este tipo progresara rápido, pero seguíamos convencidos de que aquello se estaba cocinando bien y con el tiempo acabaríamos asentándonos en el mercado. Nuestro problema principal era la liquidez. Todo lo que ganábamos se reinvertía en la tienda y, por supuesto, nosotros no veíamos ni un duro. La chica-dependienta-secretaria sí que cobraba: poco. Los gastos fijos nos agobiaban bastante pero siempre quedaba algo para invertir en alguna línea nueva de productos, sobre todo consumibles: cintas de impresora, papel contínuo, etc.

CintasTeníamos como vecina a una autoescuela que usaba desde hacía mucho tiempo un ordenador (no-sé-qué-marca) con una pantalla de 6″, un armatoste que alojaba la electrónica y un engendro enorme que soportaba las cintas magnéticas donde se encontraban grabados los datos y los programas. Las cintas eran enormes bobinas que rara vez no se enganchaban. Tenían una persona expresamente para domar aquel ingenio. Era digno de ver. Estuvimos años intentando convencerle de que se modernizara pero era de los que “si algo funciona, no lo toques”.

La etapa de los Amstrad CPC, PCW y la familia ZX estaba en pleno desarrollo. La época dorada del software español de entretenimiento se extendió desde 1984 a 1991. Empresas como Dinamic Software, Zigurat, Made in Spain, Ópera soft y Topo competían en Europa con un software de calidad. Estas empresas contaban con el dibujante de cómics Alfonso Azpiri que hizo muchas de las carátulas de los juegos. Sus trabajos son espectaculares. A más de uno se nos caía la baba al verlos y eran, sin duda, un reclamo importante.

Azpiri

H.AL.
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2 comentarios en “PC-Mática, S.L.”

  1. Navegando con Internet Explorer Internet Explorer 7.0 en Windows Windows XP

    Estoy intentando acordarme de qué cené anoche……
    …….y tú alardeando
    Memorias
    3kb vs 500Gb

  2. Navegando con Safari Safari 8536.25 en iOS iOS 6.1.3

    Que tiempos. Me haces recordar muchas cosas, pero especialmente me vienen a la cabeza dos: El Larry y la marca de coches Toyota. Cosas de la aleatoriedad de los cabezales.

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